Fumando espero

Tango español
1922

Música: Juan Viladomat Masanas (o Juan Viladomat i Massanes)
Letra: Félix Garzo

Fumar es un placer
genial, sensual.
Fumando espero
al hombre a quien yo quiero,
tras los cristales
de alegres ventanales.
Mientras fumo,
mi vida no consumo
porque flotando el humo
me suelo adormecer...
Tendida en la chaisse longue
soñar y amar...
Ver a mi amante
solícito y galante,
sentir sus labios
besar con besos sabios,
y el devaneo
sentir con más deseos
cuando sus ojos veo,
sedientos de pasión.
Por eso estando mi bien
es mi fumar un edén.

Dame el humo de tu boca.
Anda, que así me vuelvo loca.
Corre que quiero enloquecer
de placer,
sintiendo ese calor
del humo embriagador
que acaba por prender
la llama ardiente del amor.

Mi egipcio es especial,
qué olor, señor.
Tras la batalla
en que el amor estalla,
un cigarrillo
es siempre un descansillo
y aunque parece
que el cuerpo languidece,
tras el cigarro crece
su fuerza, su vigor.
La hora de inquietud
con él, no es cruel,
sus espirales son sueños celestiales,
y forman nubes
que así a la gloria suben
y envuelta en ella,
su chispa es una estrella
que luce, clara y bella
con rápido fulgor.
Por eso estando mi bien
es mi fumar un edén.

Un poco de historia

Algunos sostienen que la letra de este tango español fue co-escrita por Viladomat junto a Félix Garzo. Javier Barreiro nos dice que:  “....el cigarrillo que tan plácidamente saborea su protagonista es, evidentemente, de cocaína (Nota del Dr. Sapetti: aunque si prestamos atención a la letra pareciera ser cannabis: ‘humo embriagador...me suelo adormecer...mi egipcio es especial´). Así, el texto alcanza pleno sentido. Otra de las composiciones de Viladomat tuvo relación directa con la famosa droga: `El tango de la cocaína´, perteneciente a una pieza corta (guignol en un acto) del mismo título estrenada con más éxito que la anterior en el teatro Español de Barcelona (Octubre, 1926)”.

Continúa diciendo J. Barreiro que “Jaume Collel i Surinyach comenta su afición -aunque mejor habría que decir que la de sus letristas- a temas curiosos, marginales o del día. Así, además de las citadas arriba, habría que citar la crítica política (La catalanista, El 6 d’octubre), el transexualismo (Niní), el cubismo (El pintor cubista) o el separatismo (Empordá lliure).

Viladomat conoció el triunfo en vida pero tuvo también tiempo de asistir a la decadencia de los géneros que le dieron fama. Después de la guerra civil las varietés habían entrado en decadencia ante el creciente vigor de la comedia americana, la canción folclórica o el deporte. Juan Viladomat i Massanes las acompaño en su óbito. El 29 de diciembre de 1940 y a la edad de 55 años moría en Barcelona sin que su aún reciente fama diera pábulo a ninguna crónica periodística. La guerra había hecho pasar a segundo término lo que no fuesen sus siniestras consecuencias”.

Junto a “La cieguita” cuya fama se cifra en la versión de Gardel y del que no se han grabado demasiadas versiones, “Fumando Espero” es, seguramente, el tango más famoso de los compuestos en España.

Nos hace recordar uno de los testimonios de sexovida.com del joven español fetichista del tabaco, -verdadera sincronía junguiana-, cuando cuenta la voluptuosidad y erotismo que lograba fumando y viendo las volutas de humo, en sí mismo y en las mujeres. 

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