Julio Salinas, un artista olvidado

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JULIO SALINAS: UN ARTISTA OLVIDADO *


Estaba terminando la década del 60 cuando Julio Salinas, un morochito venido de Misiones –había nacido en San Ignacio-, bajó con su desvencijada maleta y se encontró con un bullicio de gente en la estación RETIRO. Se fue buscando alguna pensión barata entre los “pirigundines” del bajo y las chicas que lo llamaban para hacerle pasar “una noche inolvidable”. Hasta que encontró una habitación lóbrega, oscura, con el baño compartido por vecinos que él consideraba un tanto bizarros.

Lo conocí en el 71 cuando yo era psiquiatra en el Hospital Borda y Julio era "yo auxiliar" en la Sección de Psicodrama coordinada por el Dr. Rojas Bermúdez en dicho Hospital. Por casualidad o sincronicidad, los dos sin saberlo, nos habíamos anotado en el curso de ingreso del ENERC, que duraría un mes.

 
Julio y Adrián Sapetti, 1971


Hubo conexión entre un grupo de compañeros: Ricardo Wullicher, Marcos Zimmermann, Américo Ortiz de Zárate, Valeria Dowding, Julio y yo. Todo el grupo logró pasar el curso –salvo Américo que luego filmaría “Otra historia de amor”-, sólo entraban 20.

Julio por ese entonces estaba armando una producción teatral con pacientes del Borda y actores, de una obra de su autoría que él llamó "Y es la paloma" con Walter Carich y Albe Pavese que, además de representarse en el Hospital, también se puso en escena en el “Theatron”, una sala que estaba ubicada en una galería, en Av. Santa Fe y Pueyrredón. En esos tiempos Julio inventa una jerga cargada de neologismos: fufú, cabicha, paga tutti, inaugurar galería...


















Julio con  Ricardo Wullicher



Estudiamos juntos Dirección de Cine en la Escuela de Experimentación y Realización Cinematográfica –ENERC- del Instituto Nacional de Cinematografía (INCAA), con el director Mario Sofficci. Cuando cada uno de nosotros tuvo que hacer un ejercicio fílmico para el Instituto, Julio propuso –para el suyo- que fuéramos al Rosedal y allí hizo aparecer en un carruaje a una novia vestida de blanco, interpretada por un amigo gay –Freddy- y a su supuesta pareja: un señor mayor, con polainas, moño y bastón (“un fufú”).

Los hizo sentar en un banco del Rosedal, dio pedido de cámara y se desarrolló una escena de amor que culminó con un beso profundo en la boca, lo que llevó a una mezcla de hilaridad y sorpresa especialmente en Ricardo y Américo que hacían cámara y se olvidaron de ella riendo a carcajadas.

Debe haber sido el primer beso en la boca entre varones que se viera en el cine nacional. Cuando el interventor del Instituto de Cinematografía –un coronel del ejército golpista- vio el cortometraje lo llamó a Julio y le dijo: “Como se dará cuenta, Salinas, que por este material alguien tiene que renunciar: y yo en mi caso no tengo deseos de hacerlo”. 1

Luego monta “La vida es sueño” de Calderón de la Barca, en la sala que en los 70 había detrás del Museo de Bellas Artes. Julio incluyó como personaje a Calderón quien actuaba en la obra como una especie de guía, también interpretado por Freddy. En cierto momento entra en escena un actor con una larga capa y, al querer decir su parlamento, otro actor, sin intenciones de hacerlo, le pisa la capa que le llegaba hasta el cuello y lo deja ahogado ante las risas del público, ya que parecía un blooper previamente armado. El infortunado actor luego, en los camarines, se lamentaba: -Yo escuché a la gente reírse y burlarse de mí.

Eran los años de plomo y Julio decide irse a Italia –con una mano atrás y otra adelante-… En ese tiempo teníamos la costumbre de bailar en ronda tipo Zorba, “Con una ayudita de mis amigos” de los Beatles –hasta el día de hoy lo seguimos haciendo- y acorde con ello, lo ayudamos a Julio para que se tomara el barco rumbo a Italia.

En 1972 se traslada a la ciudad de Roma (Italia) donde ingresa a la Academia Nazionale D´Arte Drammática “Silvio D´Amico”, perfeccionando sus estudios de dirección de actores bajo la guía de los maestros Orazio Costa y Luca Ronconi. En la misma institución completa sus estudios de Puesta en Escena de óperas líricas con el célebre Luchino Visconti y el musicólogo Fedele D´Amico.

Completa su aprendizaje profesional en CINECITTÁ trabajando como asistente de Federico Fellini en el film “Amarcord” (1973) y con el director Mario Monicelli, en la película “Caro Michele” y como ayudante de dirección en la película “Il Borghese Piccolo Piccolo”, con Alberto Sordi y Shelley Winters. Como director ha realizado la puesta en escena de obras de autores como Shakespeare, Pirandello, Heine, Giordano Bruno, Ben Johnson, Strindberg, Calderón de la Barca, en teatros europeos y americanos.

En calidad de regisseur, escenógrafo y vestuarista ha realizado las siguientes óperas líricas: "Juditha Triumphans" de Vivaldi, "La flauta mágica" de Mozart, “La Traviata” de Verdi, “L´histoire du soldat" de Stravinsky, “Carmen” de Bizet, “Otello” de Verdi, "Woyzek" de Alban Berg y "L´Erismena" de Pier Francesco Cavalli, entre otros.

Como autor cinematográfico ha escrito los siguientes guiones: “Giobbe”, “Voglia di Rock”, “Polaroid”, “Clavel del aire”, “Juan Darien”, “Italia Lontana”, “Agarrate Corazón”, “Relámpagos de risas carmesíes”, “Cabeza de vaca”, “Pañuelos de nubes”, “El paraíso de Mahoma”. Ha realizado telefilms para la RAI -Radio y Televisión Italiana- y para la Sacis. Los siguientes títulos: “Il Naso del Notaio” basado en la novela de Edmont About, “Evelina” basado en la novela de Giuseppe Marota – RAI 2, “Nozze” de la obra teatral del Premio Nobel Elías Canetti, “L´incantatore Putrescente” de Guillaume Apollinaire, “La tía Julia y el escribidor” de Mario Vargas Llosa. Como Director de Arte ha colaborado en los siguientes films: “I Piaceri delle carni " de B. Barni. “Ferdinando, uomo d´amore” di M. Perlini. Como asesor de vestuario: “Vuoti a Perdere” de M. Costa – Roma 1988 y “Cuore” de  Edmundo de Amicis.

Julio regresa a la Argentina.

 

"LA FLAUTA MÁGICA" de Mozart




Retornado a la Argentina dirige “La flauta mágica” en el teatro Roma de Avellaneda -al que asiste la actriz italiana Stefania Sandrelli- y en el anfiteatro de Parque Centenario (1994). Hace la regie de Juditha Triumphans de Vivaldi en el Museo Metropolitano y Carmen de Bizet en el Teatro Avenida, ambas en esta Capital.

Interviene como asesor en el film “Evita” de Alan Parker, con Madonna, A. Banderas, J. Pryce. “Sus ojos se cerraron” de Jaime Chavarri. Diseño de vestuario. Art-director de todas las escenas filmadas en Argentina Producción Mediaset (Italia – Argentina).

Asimismo realiza talleres y Conferencias en Universidades, Instituciones y Escuelas de
Arte.

Era un fabulador, un mitificador, un inventor de historias nonsense, imaginarias, con personajes reales o fabulados, que la Argentina no supo aprovechar; en un país donde triunfan muchos mediocres, él creía que sólo era necesario tener talento para poder lograr el éxito, descuidando los manejos políticos, las "trenzas”, el contacto con el poder. Los financiamientos económicos eran elementos secundarios o superfluos, sin darse cuenta que esos aspectos te permiten conseguir una sala, lograr publicidad, poder terminar tus proyectos. Era una mezcla de Orson Welles y Oscar Wilde.

 

 
Julio Salinas, Adrián Sapetti, Ricardo  Wullicher, Valeria Dowding, Marcos Zimmermann (“Con una ayudita de mis amigos...")


El Fondo Nacional de las Artes le otorgó el premio en la especialidad Medios Audiovisuales.
Hace un trabajo con textos y fotos –“Un perro en el paraíso”- junto al fotógrafo Marcos Zimmermann y su último proyecto inacabado fue un film sobre el Gauchito Gil.


 
se suma Kiko Tenenbaum

Fallece en la ciudad de Buenos Aires en el 2014 -no había cumplido aun los 70-, mientras pintaba –en un estilo naïf con toques de Chagall- y preparaba trabajos multidisciplinarios en el campo Audiovisual y una próxima Muestra de sus Obras Plásticas. Ninguna revista de Arte, ningún periódico ni canal televisivo le dedicó algunas palabras que recordaran su memoria. Salvo el libro del ENERC (2015) y este homenaje que ahora, vergonzosa y tardíamente, le hago con todo mi corazón.

Dr. Adrián Sapetti, diciembre 2016

1. texto publicado en el Tomo 1 del libro del 50 aniversario del ENERC: Recuerdos de Adrián Sapetti, Capítulo “INICIOS” en el año correspondiente a 1970, “Vendaval sobre el Centro Experimental Cinematográfico”, pag. 88-89, CABA, 2015

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