La sexualidad en los últimos 25 años

Cuando me pidieron que hablara en la Feria del Libro 99, sobre estos últimos 25 años en la evolución de la sexualidad me remití a una etapa: la década del 70. Por ese entonces nacía mi primer hijo (exactamente en el 75). Busqué en los meandros de mi memoria cuáles fueron los hechos sobresalientes y recordé que justo en 1974 se publicó “La nueva terapia sexual” de la Dra. Helen Singer Kaplan que es como la “Interpretación de los sueños” de Freud para el psicoanálisis: un hito fundamental en las llamadas Terapias Sexuales para el tratamiento de las disfunciones sexuales. Ese creo que fue uno de los hitos fundantes, abrevando de los pioneros trabajos de Masters y Johnson. Es también el desarrollo de los métodos anticonceptivos: desde la píldora hasta el diafragma y el DIU, que permitieron separar claramente la sexualidad placer de la sexualidad reproductiva; no obstante ello continuamos viendo embarazos adolescentes y abortos clandestinos.

Comienza a ceder la censura

No puedo dejar de mencionar que también en esos años la Argentina y Latinoamérica vive una temporada de siniestra represión y censura inusitada. No sólo de sexo no se podía hablar en un país donde hasta “El principito” y las matemáticas modernas llegaron a prohibirse. En lo personal cada vez que rememoro del 75 para acá, además de recordar, como decía antes, el nacimiento de mi hijo mayor, no puedo dejar de ver con amargura, tristeza y dolor esos años de plomo.
Con la democracia llega también  la aparición, en la década del 80,  de libros de divulgación sexológica  escritos en nuestro país: como “La sexualidad femenina” de M.L. Lerer , “La sexualidad masculina”, de mi autoría junto al Dr. Kaplan, “Viviendo nuestra sexualidad” de L. Caldiz o “La nueva sexualidad del varón” de R. Gindin, entre otros. O sea que desde la década del 80 la Sexología se desarrolla y consolida en nuestro país, tanto como en USA en los 70.

El SIDA

Otro punto que marcó a fuego estos 25 años fue la aparición del SIDA con lo que se da en llamar “la sexualidad en los tiempos del SIDA”. Cuando, gracias a los antibióticos y a los anticonceptivos, el profiláctico había caído en desuso, sus acciones vuelven a subir, aunque a diferencia de mis años mozos cuando era un pasaporte a la felicidad pasó a quedar connotado negativamente: ahora unos y otras se lo ponían para no morirse, con lo cual nos fue difícil a los sexólogos apuntalar eso que llamábamos “erotizar el preservativo”. Con la aparición de esta virosis, y la reaparición de otras (herpes, HPV, hepatitis B) se desatan las fuerzas conservadoras para declamar por la vuelta a la monogamia, a la abstinencia y contención, amén de la ominosa amenaza del SIDA como castigo divino. Como yo soy un médico que no deja de confiar en la Ciencia quiero decir que se consiguió más con la prevención y los medicamentos que con los rezos y prohibiciones.

La revolución del VIAGRA

Dos temas quisiera mencionar como cierre y que marcan estos 25 años: la aparición fulgurante del Viagra, del cual se cumple un año de su lanzamiento en los EE.UU. lo que revolucionó el tratamiento de la disfunción eréctil, aunque otra vez las fuerzas retardatarias comienzan a lanzar una campaña de atemorización para frenar un supuesto desenfreno sexual que desencadenaría el citrato de sildenafil: otra vez Eros y Tanatos caminando juntos. Pero el Viagra marca un hito en el desarrollo farmacológico: es un medicamento específico para una condición médica y psicológica específica y que pone en el discurso colectivo un claro enunciado: su éxito denotaba que los varones no funcionaban tan espléndidos en la cama como lucían en la pirotecnia de sus éxitos verbales. Pero esto trajo otro dato importante: no sólo los disfuncionales eréctiles se animaron a la consulta: atrás de ellos se encolumnaron muchos que padecían eyaculación precoz, disminución del deseo o fobias sexuales, y no pocas mujeres a las cuales animaron a la consulta por distintas problemáticas sexuales.

Los derechos sexuales de las mujeres

Creo también que hubo un avance arrollador de los derechos sexuales de las mujeres gracias a su lucha constante y enconada: el orgasmo y el placer hoy son derechos inalienables al que sólo algún machista retrógrado (que todavía los hay) puede negar. Esta es una de las conquistas debidas a largas luchas entabladas por mujeres de todo el mundo entre las que no podemos dejar de mencionar a Simone de Beauvoir, Alexandra Kollontay, Rosa Luxemburgo, Frida Kahlo, Alicia Moreau de Justo, Cecilia Grierson o Alfonsina Storni, entre millones de conocidas y anónimas.
También fue una época de mayor tolerancia y aceptación de la condición homosexual y creo que hemos aprendido a respetarlos, aceptarlos y caminar codo a codo en la reivindicación de los derechos cívicos tanto como de los sexuales en particular.

La fertilización asistida y la clonación

El último tópico son las técnicas de fertilización asistida y algo que no sé si tiene que ver estrictamente con el sexo (yo creo que sí) y que sospecho que es una de las grandes revoluciones: las técnicas de clonación a partir de la oveja Dolly (que además ha sido mamá desmintiendo las suposiciones de que sería infértil y que moriría rápido). En este sentido y para asustar o entusiasmar a los lectores puedo decir que hoy, la clonación humana, es técnica y médicamente posible, sólo hay impedimentos éticos y legales. ¡Así es, en este fin de siglo, podemos ser clonados! Algunas de estas cosas –la lista se podría agrandar- pasaron desde los 70 hasta la llegada del 2000, en estos ajetreados y duros 25 años.

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