DISFUNCIÓN ERÉCTIL
(PARTE IV)
¿Qué medicamentos se pueden usar?

"Desnudo" - Amedeo Modigliani
Sin lugar a dudas los medicamentos ocupan un lugar importante,
pero como las etiologías -causas de las enfermedades- son
variadas y complejas, y los métodos terapéuticos también,
ningún profesional aislado, de ninguna disciplina, puede
ofrecer garantías exclusivas de mejoras y curas de sus pacientes
sin tener en cuenta el resto.

El monopolio de la verdad terapéutica, ya sea psicológica o
urológica, clínica o quirúrgica, es simplemente una mentira o
un vil negocio.

Para evaluar la efectividad de un medicamento habría que considerar:

  • Eficacia y seguridad a largo plazo.
  • Aceptabilidad por parte del paciente y su pareja.
  • Baja aparición de efectos secundarios.
  • Obtención de satisfacción completa.
  • Accesibilidad económica para los pacientes.
  • Pruebas comparadas con placebo en investigaciones prolongadas.


A continuación trataría de enumerar algunos de los medicamentos que en este momento están siendo utilizados, tanto en nuestro país como en el exterior, para el tratamiento de las impotencias:

Clorhidrato de yohimbina: es un alcaloide indólico hallado en la corteza de árboles de la familia Rubaceae (Pausinystalia yohimbe) y en la Rauwolfia Serpentina. Es usado como tratamiento coadyuvante en las impotencias orgánicas, psicogénicas o inducidas por otras sustancias (antidepresivos, sedantes). También en varones con disminución del deseo. Con mayor utilidad en las disfunciones psicógenas y en algunas diabéticas. Su efecto en la sexualidad humana está relacionado con su acción a nivel del sistema nervioso autónomo periférico aunque es posible una acción central (cerebral) asociada. En realidad se viene empleando desde la década del 60 pero, luego de un período de silencio, es reflotado de una manera intensa. El índice de mejoras no es demasiado alto (entre 15 y 30% cuando se la suministra en forma aislada) y sería más efectivo en la disfunción eréctil que en la disminución de la libido. Puede dar temblores, cefaleas, irritabilidad, aumento de la actividad psicomotora y de la presión arterial por lo que NO debe usarse en hipertensos o en aquellos que tengan antecedentes de ataques de pánico. Algo que se debería saber es que el tiempo para que haga efecto es, por lo menos, de una semana.

Trazodone: es un antidepresivo que produce una cierta mejora tanto en las erecciones provocadas como en las espontáneas y las nocturnas. Hay quien ha descripto casos de priapismo -erección dolorosa y prolongada- por su uso con dosis altas, pero son aislados, y en ese caso existen antídotos. Otros propugnan su empleo como coadyuvante en las impotencias diabéticas. Hemos visto buenos resultados con la combinación de trazodone y yohimbina. En todo caso es un antidepresivo que, a diferencia de otros, no produce impotencia.
Agomelatina: es un antidepresivo que no trae disfunciones sexuales. Bupropión y mirtazapina serían otras alternativas. Deben ser manejados estrictamente por un médico que conozca de psicofármacos.

Ginseng y Gingko Biloba: estas dos substancias se dan como tónicas y reconstituyentes. En el caso del Gingko Biloba , extraído de un árbol considerado sagrado en China, se le agrega un cierto efecto vasodilatador en la zona genital debido a la inhibición del factor de agregación plaquetaria, cambios en los receptores de la serotonina y aumento en los niveles de prostaglandinas por lo cual se la ha usado para contrarrestar los efectos disfuncionales de los antidepresivos. El ginseng coreano por su contenido en ginsenósidos actúa como estimulante y tónico, intervendría en el paso de la L-arginina a Oxido nítrico, que es una de las primeras etapas de la respuesta erectiva.

Vitamina E (tocoferol): se la utiliza como antioxidante y en las impotencias producidas por la enfermedad de Peyronié para detener los procesos fibrosos. Además (al igual que el Zinc) se le atribuye una acción benéfica de la próstata y de la producción espermática y retardadora de los procesos degenerativos.

Damiana (turnera afrodisiaca): es una hierba popular en USA, México y Brasil, con propiedades afrodisíacas. Para mayor información leer el artículo sobre la damiana (link idem) en la sección Medicina Natural.

L-Arginina: es un aminoácido fundamental para el mecanismo de la erección. Para mayor información leer el artículo sobre L-Arginina en la sección Medicina Natural. Hay un suplemento natural,

Therion F1 que combina eficazmente este aminoácido con guaraná, Damiana, ginseng, ginkgo biloba y vitamina E
.

Sustancias como el cuerno molido de rinoceronte y la cornamenta de ciervo, la cola del mono y genitales de animales diversos usadas en Africa y Asia (hecho que he podido constatar en mi visita a China) por presuntos efectos estimulantes, al igual que la carne de salamandra (una especie de lagartija), sólo dan beneficios por el poder de la sugestión en una cultura particular.
Se propugnan ciertas hierbas como afrodisíacas: congorosa, suma, guaraná, cola de quirquincho, zarzaparrilla, ajedrea.

En Brasil está muy de moda el uso del guaraná en diversas formas (comprimidos, bebidas, polvo) como estimulante sexual y general. Pero no se puede basar ningún tratamiento sobre el uso aislado de estas hierbas medicinales, a las que no se les quita méritos.

Las hormonas
La baja en sangre de la testosterona (link idem) y de la DHEA pueden traer aparejada una disfunción eréctil, a veces acompañada con disminución del deseo. En estos casos se controla la próstata y si no hay ninguna afección grave se suplementa con DHEA oral y/o con testosterona en gel de aplicación en la piel o en forma inyectable de acción prolongada.

En algunos casos se pueden dar gonadotrofinas coriónicas, por pulsos, cuando observamos una LH baja. El uso de la DHEA (dehidroepiandrosterona) merece un mayor estudio a largo plazo pero puede ser una alternativa posible para aumentar la respuesta eréctil y el deseo sexual (esto último en ambos sexos).

La prolactina alta puede dar disfunción eréctil o deseo sexual disminuido.


¿Hay tratamientos sexológicos específicos para las disfunciones?
En la actualidad existen terapias sexológicas breves, de 10 a 12 sesiones, que focalizando en la problemática y combinando técnicas psicoterapéuticas con prescripciones y sugerencias específicas a realizar fuera de la sesión -sin descartar el uso de una adecuada medicación-, apuntan a resolver los posibles conflictos psicológicos tanto como el descontrol eyaculatorio debido al mal aprendizaje y a un inadecuado manejo de la de la ansiedad.

Muchas veces las utilizamos combinadas con el sildenafil, tadalafilo y vardenafilo, medicaciones orales altamente efectivas y con leves o nulos efectos secundarios, y de esta manera logramos resultados más seguros y duraderos.

A partir del 98, con la aparición del citrato de sildenafil, inhibidor de la 5- fosfodiesterasa, los pacientes encontraron una eficaz terapéutica para su disfunción. Como es un tema ampliamente tratado en la sección Viagra de esta página, remitimos al lector a dicha sección.

Luego en el 2004 aparecen nuevos fármacos de la serie, como el tadalafilo (Cialis) y el vardenafilo (Levitra).
Se están ensayando nuevos fármacos de acción central, formas sublinguales y en spray nasal lo que augura un abordaje de la impotencia cada vez más efectivo, rápido y duradero. También un fármaco específico para la eyaculación precoz recientemente aprobado como la dapoxetina

Muchas veces utilizamos las terapias sexuales combinadas con el sildenafil (Viagra), vardenafilo (Levitra) o tadalafilo (Cialis) y de esta manera logramos resultados más seguros y duraderos.

Dr. Adrián Sapetti


volver