Testimonio: Historia de un eyaculador precoz
"el examen" - Antonio Berni Lo primero que me acuerdo es, aproximadamente a los 5 años, haber jugado al doctor con una vecina que era un par de años más grande, me sentía excitado de una forma rara, no entendía muy bien que era pero tenía ganas de mostrarle mi pene y que ella me tocara. También jugaban el hermano de ella y un amigo del edificio, nos hacía pasar de a uno pero no nos dejaba sacar toda la ropa, yo me quedaba en calzoncillos y ella como que me auscultaba la panza, me daban cosquillas pero me gustaban. No recuerdo haber tenido erecciones a esa edad. Por esa época, con un amigo nos desnudábamos y nos poníamos en la ventana, yo tenía como un ansia exhibicionista, me acuerdo muy bien de esa sensación, todavía la tengo cuando estoy con una mujer, es algo que me excita bastante sentirme mirado, aunque también mucho tiempo tuve mucha vergüenza de mi cuerpo.

Ya un poco más grande, a los 11 ó 12, jugábamos con mi hermana con unos muñecos, yo tenía una leve idea del sexo por comentarios de mis compañeros, viéndolo ahora de lejos en realidad no tenía ni idea. Con estos muñecos hacíamos una especie de simulación del acto sexual, me excitaban un poco las formas de las muñecas, que eran como unas barbies, aunque bastante asexuadas. Por esa época se veía muy poco en la televisión y recién un par de años después empezaron a salir revistas pornográficas. Con mi hermana, además, a veces nos desnudábamos y con una sábana encima jugábamos a tocarnos.

Un par de años después, estaba en segundo grado, había una chica que me gustaba mucho, no sé si sentía algo sexualmente pero una vez le di un beso y me acuerdo que sentí que se me doblaban las piernas. En sexto grado estuve de novio con V., ella no quería que la besara pero la acompañaba hasta la casa de la mano, creo que yo era bastante poco atrevido y muy miedoso y no me hubiera animado a darle un beso si ella no me dejaba, todavía creo que soy un poco así, demasiado respetuoso.

Había otra chica en el colegio que era un año menor, pero fantaseaba mucho con ella, un compañero me había dicho que ella ya cogía, pero decía que no se "dejaba" por adelante, nada más por atrás, esa imagen me quedó mucho tiempo grabada. Por ese tiempo, empezamos a hacer bailes, los famosos "asaltos", poníamos unos lentos muy largos. Creo que fue la primera vez que abracé a una mujer, que sentí la forma de su cintura entre mis manos, a veces bajaba un poquito más de lo debido y le tocaba el principio de la cola, me daba vergüenza tener erecciones en esos momentos. Algunos de mis compañeros ya comentaban que se habían "desarrollado", que habían encontrado las sábanas mojadas a la mañana y hablaban de sexo, yo no entendía muy bien qué era. La verdad que no me acuerdo si me pasó así por la noche o lo provoqué.

Empecé a masturbarme, lo hacía boca abajo y creo que acababa muy rápido aunque no siempre, no tengo el recuerdo exacto de las primeras veces, no sentía mucho placer, pero sí como una necesidad, me acuerdo que tenía algunas fotos de actrices que mi viejo me había dado, una de Marilyn Monroe cuando se le vuela el vestido era mi preferida. Me masturbaba muchas veces al día, tengo la sensación de que no tenía buenas erecciones en esa época, la verdad no tuve nada de información ni en la escuela, ni en mi casa y lo poco que recibía por los compañeros y amigos era bastante confuso, me daba un poco de miedo preguntar y creo que me parecía que era algo no muy bueno. Me costaba mucho acercarme a las chicas, me ponía muy nervioso, todavía me pongo nervioso, así fue como mi primera experiencia fue a los 18, ni siquiera había besado una chica. En la primaria era un poco gordo y muy retraído, pero en primer año de la secundaria bajé varios kilos y estaba bien, pero era muy tímido todavía.

Mi viejo a veces me traía algunas revistas, una vez me trajo un cuentito en el que hablaban con términos como "clítoris", "cunnilingus" o "fellatio", no entendía nada pero me excitaba mucho con ese cuento, trataba de un hombre que estaba con la mujer del dueño de un "telo" (Nota: hotel al revés). El susodicho tenía en las habitaciones cámaras para ver lo que hacían los clientes y los descubría, pero en el medio relataba todo lo que pasaba en la habitación. De todas formas la única charla sobre sexo que tuve con mi viejo fue un día que iba a ir a bailar con unos amigos y me dijo que si tenía que coger le abriera las piernas a la chica y empujara fuerte.

A veces íbamos con un amigo a ver algunas películas eróticas que eran aptas para mayores de trece años. Mi primera experiencia concreta fue en quinto año de la secundaria, me hice muy amigo de una chica que tenía novio, salimos y terminamos en un parque besándonos y tocándonos, ella comenzó a masturbarme, me acuerdo que esa vez no tuve problemas incluso me costó acabar, era la primera vez que me pasaba algo así con una chica, después me quedó la idea de que tendría que haberla llevado a otro lugar y concretar de otra forma la situación, pero no tenía idea en esa época, después no tuve oportunidad.

Aparecieron un par de chicas después, algo cambió pues de pronto le empecé a gustar a las chicas. Haciendo el curso de ingreso a la Facultad conocí a R., pero duró muy poco y no pude llegar a concretar nada, igual me acuerdo que nos besábamos en los pasillos y yo estaba muy excitado, también me daba vergüenza que ella se diera cuenta.

Ese año me fui de vacaciones con unos amigos, estaba muy deprimido y un poco desesperado ya por tener una novia, ahí la conocí a N., con ella empezaron mis problemas, era de otra ciudad y estuvimos saliendo casi ocho meses. No quería que usemos preservativos y contaba los días, como nos veíamos una vez cada quince días era difícil que coincidiera, en general no teníamos lugar para hacer nada, así que hacíamos un simulacro, por decirlo de alguna manera, vestidos, en cualquier lugar, yo empecé a acabar cada vez más rápido, también cuando me masturbaba acababa enseguida. Creo que sólo un par de veces pudimos estar desnudos y tranquilos, igual yo acababa apenas la penetraba. Había empezado a buscar información sobre estas cosas, pero cuando lo hablaba con ella no tenía una buena respuesta. Cuando me separé estaba muy deprimido. Al poco tiempo la conocí a S. que fue con la que estuve casado ocho años. Tardamos como un mes y medio en tener relaciones, creo que yo lo postergaba porque no sabía qué iba a pasar y efectivamente, ya no sólo tenía eyaculación precoz sino que me costaba mucho mantener la erección. Al poco tiempo empecé un tratamiento, me dio un buen resultado al principio, logré controlar la eyaculación, también tenía problemas con los preservativos, perdía la erección, pero después de un tiempo también se corrigió. Lo que nunca pude sacarme fue la idea de qué pasaría si estaba con otra mujer, no terminaba de sentirme seguro. Con S. siempre estuvo bien, pero en un punto siempre me sentía insatisfecho, probé todo, compraba películas, algunos aparatos. Nunca volví a tener problemas con ella, aunque tenía que parar muchas veces, cuando estaba muy excitado, pero nunca tuve problemas si me masturbaba o en una fellatio.

Empecé a tener ganas de probar otras cosas, fui un par de veces con prostitutas, ya estaba tomando Fluoxetina en ese momento, así que me costaba mucho acabar, no fue para nada placentero, tampoco me dio ninguna seguridad.

En un viaje la conocí a J., la primera vez que tuvimos relaciones no pude acabar, dejé de tomar la pastilla, empecé a tener problemas de nuevo, aunque no era lo mismo que me pasaba antes, un par de veces pude tener relaciones más o menos normales pero después acababa apenas la penetraba.  Después me separé de ella un tiempo y estuve con otra chica con la que no tuve problemas pero no estaba muy enganchado, al tiempo volví con J., la primera y la segunda vez estuvo bien, pero después ya no tenía forma de controlarlo, me excitaba mucho y acababa apenas me tocaba o tenía que estar todo el tiempo evitando que me toque.

Después conocí otra chica con la que tampoco estaba demasiado enganchado y estuve bien pero mi actitud era muy descomprometida con ella, me atraía pero cuando terminábamos de hacer el amor tenía ganas de que se fuera. Y ahora hace tres meses que la conocí a F., con ella no me pasa siempre, pero tengo que estar parando todo el tiempo o tiene que estar arriba mío, de todas formas mi actitud es muy temerosa porque nunca estoy seguro de qué va a pasar y quiero tener relaciones porque me gusta, tengo fantasías y sueños eróticos con ella, pero siempre me cuesta llegar al momento de la penetración porque pienso que ahí se va acabar todo y no quiero que se acabe y alargo los juegos previos lo que puedo, y siempre parece que estoy pidiéndole permiso para todo. Y es por eso que hoy quiero consultarlo.

M. S., Bs. As., 2003

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