DISFORIA DE GÉNERO (TRANSEXUALIDAD)

DISFORIA DE GÉNERO (TRANSEXUALIDAD)
UNA MIRADA DESDE LA PSIQUIATRÍA Y LA SEXOLOGÍA

SOCIEDAD ARGENTINA DE SEXUALIDAD HUMANA (SASH)
Santos Dumont 3454, 3ro 20, Bs. As., ARGENTINA, (5411) 4553-7131
www.sasharg.com.ar

Dr. ADRIÁN SAPETTI
Dr. MARCOS ALONSO
Dr. LEÓN ROBERTO GINDIN


INTRODUCCIÓN
La transexualidad es una disforia de género, es decir, un desacuerdo profundo entre el
sexo biológico y el sexo psicológico o, dicho de otra forma, entre el sexo con el que se nace
y aquel otro que la persona siente como propio. Siempre se ha confundido la transexualidad
con la homosexualidad y el travestismo. Todavía hoy muchos profesionales piensan que
un transexual es un homosexual o un travestido. Y confunden la transexualidad con la
orientación sexual. Los transexuales tienen la convicción de pertenecer al sexo opuesto al
que nacieron, con una insatisfacción mantenida por sus propios caracteres sexuales primarios
y secundarios, con un profundo sentido de rechazo y un deseo manifiesto de cambiarlos
médica y quirúrgicamente. Desde la infancia su identidad mental es distinta a su fenotipo
genital. Son mujeres que se sienten “atrapadas” en cuerpos de varón, y varones que se
sienten “atrapados” en cuerpos de mujer. Tienen una tendencia a “hormonizarse”, a veces
con planes automedicados y en muchos casos desean ser sometidos a una
reasignación quirúrgica de sexo. Sin trastornos psiquiátricos graves que distorsionen
la percepción de la realidad, necesitan ser aceptados social y legalmente en el género elegido.
Palabras clave: Disforia de género, transexualidad, cambio de sexo.

OBJETIVOS
Conocer para diagnosticar.
Habida cuenta que, tanto en los consultorios privados como en los hospitales ha aumentado
la consulta por disforia de género, el profesional que trabaja en psicopatología debería
tener conocimientos para su diagnóstico diferencial con la esquizofrenia y el
trasvestismo fetichista., abordaje terapéutico en el camino a la reasignación, confecciones
de certificados requeridos por la justicia, derivación en los casos donde se sienta que no
domina el tema, evitando la homofobia y el rechazo.

MÉTODO
Transexualidad FTM (femenino a masculino).
Transexual es aquella persona que tiene la convicción de pertenecer al sexo opuesto al que
nació con una insatisfacción mantenida por sus propios caracteres sexuales con un sentido
de rechazo y un deseo manifiesto de cambiarlos médica y quirúrgicamente. En ausencia
de trastornos psiquiátricos graves que alteren la percepción de la realidad y que necesitan
ser aceptados tanto por los médicos como social y legalmente en el sexo elegido. Cuadro
clínico conocido como Síndrome de Harry Benjamin debido al endocrinólogo estadounidense
que se dedicó al estudio del mismo.

COMPONENTES DEL SEXO

• CROMOSÓMICO
• GONÁDICO
• HORMONAL
• GENITALIDAD
• CARACTERES 2rios
PSICOLÓGICO

ETIOLOGÍA

  • Trast. Sexo genético y cromosómico
  • Diferenciación cerebral en la gestación (“baño hormonal”)
  • Influencias ambientales (embarazo – infancia – adolescencia )

 

No se conocen aún las causas de este síndrome, aunque se ha intentado atribuir a diversos factores. Desconozco qué participación tiene cada uno de estos. Nací mujer pero sé que esperaban un varón. Heredé las ropas y juguetes de mi hermano mayor, hecho que parecía natural. En los actos escolares siempre representaba roles masculinos.


“ERA UN NIÑO DIFERENTE INCAPAZ DE SABERLO, Y FUI UNA NIÑA QUE NO ENCAJABA”


“ERA UN CHICO FEMENINO INCAPAZ DE ENTENDERLO Y FUI UNA CHICA SIN IDENTIDAD”

“ERA UN HOMBRE CASTRADO INCAPAZ DE ACEPTARLO Y FUI UNA MUJER LLENA DE DUDAS”

A pesar de la insatisfacción sostenida y del sentimiento de impotencia que dominaba
mi pensamiento, sobrellevé una carrera universitaria, obteniendo el título de Médico en
la Universidad del Salvador en 1997, cumpliendo con la Residencia de Ortopedia y
Traumatología en el Hospital Evita de Lanús donde ejerzo actualmente mi profesión.
Tras haber definido que necesitaba una adecuación sexual y cambio de identidad en
1991, comienzo el plan diagnóstico y terapéutico hacia inicios del 2004. Se demora
en la concreción del proyecto de vida por MIEDO a ser rechazado, por ‘incomprensión’ de
los psicoterapeutas que intentan ‘cambiar nuestro pensar por ser incorrecto’. Hablar
de transexualidad es hablar de sentimientos, hay que comprender el padecimiento
de la incomodidad permanente y la ansiedad por adecuar el género e identidad a lo
que se siente, y no intentar ‘corregirlo’.

Los transexuales estamos convencidos que la naturaleza ha cometido un error, que nacimos
en un frasco equivocado y vivimos deseando y trabajando para el momento de la cirugía
y la aceptación legal. Del mismo modo es difícil manejar las relaciones personales, pues
al entorno le es difícil entender que la persona que conocieron durante tanto tiempo es en
realidad de otro sexo. Todos saben que es diferente desde muy temprana edad, y en mi
caso particular, ocurrió con un gran porcentaje de personas que manifestaron
una sensación de alivio al blanquear mi identidad, donde en común expresaban: ‘me
quitas un peso de encima, porque nunca supe como tratarte, porque sabía una cosa
pero veía otra’.
Si se ganó el lugar, la gente se adapta al cambio porque nota que uno es
feliz.

ETAPAS DEL PROCESO DE REASIGNACIÓN DE SEXO:

• Diagnóstica: interviene el psicoterapeuta, no debe intentar ‘curar la disforia’, sino ayudar a
la persona a sentirse mejor con su identidad. La primer pregunta suele ser: ¿desde cuándo
se siente pertenecer al sexo opuesto?, y la respuesta: DESDE SIEMPRE. Es difícil elaborar
la idea que se tiene que cambiar de sexo, desde lo físico y legal, pues domina la frustración
y la falta de conocimiento por parte del paciente y del terapeuta que puede demorar la
decisión correcta. Una vez lograda, el proceso de llevarla a cabo libera al paciente, le abre
un camino hacia la solución, pero a la vez es frustrante pues es largo y tedioso, donde el
común denominador es la falta de conocimiento sobre el tema por los profesionales
y la legislatura. El uso de ropa interior del sexo elegido, mantener relaciones sexuales
con alguien del ‘otro sexo’ ayuda a mantener una cierta estabilidad emocional.


• Hormonal: o periodo de hormonación (andrógenos), en busca de cambios masculinizantes. Esto brinda una seguridad personal. Alivia la ansiedad, mejora la calidad de vida; la anulación de la menstruación libera de muchas presiones puesto que los ‘transFTM’ aborrecemos de los periodos, sometiéndonos a un estado de introversión y encarcelamiento que mejora con la desaparición del sangrado periódico.


• Etapa de experiencia de vida real: aquí el protagonista es el paciente, donde se adapta en
forma total y plena al rol del nuevo género en la vida cotidiana. Muchas veces se expone
uno a problemas de pareja, laborales o sociales. Pero la adaptación en esta etapa se
supone instalada cuando se logra mantener la estabilidad laboral en la misma actividad
que se desarrollaba anteriormente.


• Etapa quirúrgica: la reasignación del sexo es la etapa final de todo este proceso. Es
como hacer cumbre en la alta montaña. Tras haber sufrido frustración, impotencia y rechazo
por el cuerpo femenino, una vez tomada la decisión y concretada la reasignación del
sexo mediante la cirugía se logra armonía. Se da alivio al tormento mental y físico que
se ha sufrido durante tanto tiempo.

Nov/04: anexohisterectomía + labrado de colgajo pediculado + colocación de prótesis testiculares siliconadas.
Nov/07: mastectomía + lipoescultura pectoral

 

• Reconocimiento legal: el proceso culmina con la sentencia judicial que autoriza a la
intervención quirúrgica de adecuación sexual y ordena la modificación de partida de
nacimiento y consiguientemente toda la documentación existente de la persona. Se
debería trabajar mucho más, en cuanto a la capacitación de quienes intervienen en los
peritajes tanto psicológicos como médicos en base a los cuales se apoya el sistema
judicial. Actualmente, me encuentro con todos los procesos requeridos por el Tribunal de
Familia para acreditar el diagnóstico realizado por un psiquiatra con experiencia en sexología,
que puedo desarrollar mis tareas con la identidad que he elegido, que no padezco de
trastornos de la percepción de la realidad y que no presento ningún estado intersexual
(genético) que haya determinado el síndrome, sino que es un cuadro típico de disforia y que
su resolución es la adecuación sexual y nominal.

CONCLUSIONES: se debe hacer hincapié en el reconocimiento y en el correcto diagnóstico
del síndrome de disforia de género pues es el paso inicial de un largo proceso de reasignación
de sexo requerido como resultado final del tratamiento de estos pacientes. Muchos de
estos casos sufren profundas depresiones por su patología que ya es frustrante y por la falta
de contención brindada por un profesional que desconoce del tema. Al inicio del tratamiento
con las entrevistas psicoterapéuticas, con el periodo de hormonación, con la
intervención quirúrgica de reasignación sexual se logra una estabilidad emocional y adaptación
al nuevo rol que culmina con el cambio nominal legal. De esta manera se recupera
una PERSONA, LIBRE y REALIZADA EN SÍ MISMA que se brindará a la sociedad en
forma mucho más útil que siendo un ‘ente frustrado’ encarcelado en un cuerpo que no
siente como propio.
Yo, M. G. A., un caso real de transexualismo femenino a masculino (transFTM), ejerzo
la medicina con total libertad, respetado por pacientes y colegas, he formado una familia
estable, basado en los principios de libertad del ser, que le inculcaré a mi hija, gracias a que
hoy pude superar la frustración, donde ya no tengo que dar explicaciones de lo que soy, de
cómo me visto o de cómo me comporto, porque finalmente, SOY UN VARÓN”.

Este trabajo fue presentado en el 24 Congreso de Psiquiatría de APSA 2008 -en
formato póster- donde recibió el premio MENCIÓN ESPECIAL. Un tema que los
médicos deben empezar a comprender y a conocer.


volver