Iniciación sexual* (Parte II)

Nota: con este artículo continuamos una serie sobre la iniciación sexual de los jóvenes (y los no tan jóvenes).

"la odalisca rubia" - F. Boucher - 1752Los interrogantes que hemos recogido a lo largo de nuestra labor profesional muestran que la iniciación sexual, la primera relación de penetración, continúa siendo un hito, una experiencia trascendente y significativa. Los adolescentes suelen expresar tres preocupaciones fundamentales: cómo, cuándo y dónde (Kornhauser – Rosenszvaig).

¿Existe una edad adecuada y correcta para la iniciación? ¿Hay una forma ideal para realizarla? ¿Qué significa estar preparado para ese momento? Esta es una etapa de gran compromiso y comienza la despedida del cuerpo infantil (ahora recuerdo ese bello film “Cuenta conmigo” de Rob Reiner basado en el cuento “The body” de Stephen King). No olvidemos que esa etapa, de alguna manera, quedará grabada para siempre. Luego del debut, ya no somos los mismos. A partir de ese momento el comportamiento cambia: la iniciación es un símbolo de independencia, de paso de la endogamia familiar a la exogamia, de crecimiento, de pertenencia a otro grupo (el mundo se divide, para el joven, entre “los que lo hicieron” y el de “quienes todavía no lo hicieron”) y es una paso importante en la separación respecto de los padres, a tal punto que en muchas sociedades subsisten ritos de pasaje, con ceremonias y rituales.

LA VIRGINIDAD

Susi, 18: ¿por qué se valora tanto la virginidad femenina y no así la masculina?

La valoración de la virginidad femenina y la obligación de llegar como tal al matrimonio ha sido consecuencia de la dominación masculina y la instauración de sistemas patriarcales. Para certificar la paternidad, el varón, obligó a la mujer a la fidelidad forzada, a la castidad prematrimonial y a la prescripción de la virginidad hasta que la ley del matrimonio la habilitara, erogándose para sí la posibilidad de todo lo que le prohibía a la mujer. F. Engels supone que, como consecuencia, aparecen las figuras de la prostitución y el adulterio. La virginidad femenina aseguraba en el macho, que su mujer, no había sido poseída y, como sus utensilios, su propia casa, sus animales, su herencia, también la hembra pasaba a ser objeto de su propiedad.

Actualmente, en gran parte, se ha perdido el sentido del dominio y el control del varón sobre la mujer; tanto chicas como muchachos, en general, deciden con mayor libertad el momento de tener relaciones que tiene que ver más con las ganas de hacerlo que con preceptos morales, legales o religiosos.

En lo que respecta a los varones, en otro artículo, hemos desarrollado la temática del varón virgen incluso con interesantes testimonios.

 

DESFLORACIÓN Y DOLOR

Pablo, 18: ¿Duele la primera vez? Tengo entendido que existe una relación entre el frenillo y su ruptura en el debut.

Cynthia, 19: ¿La primera relación sexual de una mujer siempre es dolorosa?

Una penetración puede ser dolorosa para ambos si se hace de manera brusca y sin una lubricación vaginal previa. Esta es una razón más valedera que la ruptura del himen, incluso muchas veces no hay ni dolor ni pérdidas sanguíneas o, si las hay, es en mínima cantidad. En otro artículo hemos desarrollado con mayor extensión el tema del mito del himen. En el varón no tiene por qué doler ni se corta el frenillo (un varón puede estar toda su vida sin que se  le corte, en otros casos hay que llegar al acto quirúrgico), ya que la vagina es lo suficientemente elástica como para permitir la penetración.

 

VIRGINIDAD Y CREENCIAS

Omar, 25: Aunque parezca extraño nunca tuve relaciones sexuales y aspiro llegar al matrimonio sin haberlas tenido, considero esto como una actitud correcta. ¿Cómo la toman Uds.?

Carmen, 53: ¿Es conveniente llegar virgen al casamiento?

Alberto, 29: Salgo con una chica desde hace dos años. Ella es católica practicante y no quiere tener relaciones antes de casarse. Quiero saber si la religión inhibe los sentimientos sexuales.

Con relación a la pregunta de Alberto sobre el posible efecto inhibidor de la religión sobre los sentimientos sexuales debemos decir que algunas religiones en especial de las derivadas del común tronco judeo-cristiano, han condenado y reprimido los aspectos placenteros de la sexualidad, subordinándolos a su faceta meramente reproductiva.

Mantener o no relaciones sexuales es una decisión que deberá quedar librada a la elección íntima de cada persona. Está basada en los propios ideales y creencias, pero estos están influidos siempre por sistemas de valores, presiones familiares o religiosas. Sin embargo no hay nada criticable o censurable en la decisión de permanecer virgen, pero del mismo modo deberá respetarse la voluntad de quienes desean iniciarse sexualmente fuera de la ley del matrimonio.

 

LOS TEMORES

Noemí, 18: Yo tengo mucho miedo de perder la virginidad y que después los hombres no me acepten.

Marta, 19: Estoy de novia hace dos años, nos queremos. Mi novio comenzó a pedirme que hagamos el amor, sin embargo tengo miedo de que si acepto y esta relación no continúa otros me consideren menos  por no ser virgen.

Esteban, 21: Mi novia, que no es virgen, quiere tener relaciones. Me da miedo que ella se de cuenta de mi inexperiencia. ¿Cómo debo actuar?

Ida, 22: ¿Cuáles son los temores más comunes en los jóvenes que no se han iniciado en el sexo?

Creemos que los jóvenes de nuestros días ya no consideran como un bien supremo a la virginidad. Los temores ligados a la posible pérdida del amor o el respeto de un varón por haber accedido a mantener relaciones sexuales con él, parecen tener más que ver con los folletines de los años 40 que con la realidad actual. Aunque todavía persisten prohibiciones y temores en determinados sectores sociales y en grupos religiosos ortodoxos en los que se sigue valorando la virginidad femenina como un bien supremo, cosa que creemos que está relacionada con el desprecio por la mujer y el sometimiento que ésta tiene que padecer. Además si un/a compañero/a, novio/a, rechaza a su pareja por el mero hecho de no ser virgen se está confundiendo la parte con el todo y se deja de valorar al otro como persona.

No existen técnicas determinadas y precisas apropiadas para el debut,
sí hay condiciones mínimas basadas en el amor, la confianza y la seguridad mutua.

Los temores más frecuentes en las chicas son:

  • Al dolor

  • A ser dañadas

  • A las consecuencias sociales

  • A que se les note

  • Al embarazo

  • A ser “una chica fácil”

  • Al objeto que va a penetrar en su espacio interior

  • A ser sometidas

  • A ser abandonadas después

  • Al rechazo

  • A ser descubiertas por su familia

  • Al contagio de alguna enfermedad

En los varones son:

  • A penetrar

  • A la sangre

  • A no tener erección

  • A fracasar

  • A no saber qué hacer

  • A no encontrar dónde

  • Al ridículo

  • Al himen

  • A eyacular antes de penetrar o a “irse rápido

  • A hacer daño

  • A embarazar

(Adaptado de una investigación de Kornhauser- Rosenzvaig, 1985)

 

María, 38: ¿Cuáles serían las mejores condiciones para la iniciación sexual de los adolescentes?

Algunas de estas condiciones ya fueron comentadas pero vale la pena reiterar algunos requisitos necesarios para asegurar una buena iniciación sexual:

  • Una educación libre y responsable

  • Información fidedigna

  • Un lugar adecuado y seguro

  • Tiempo disponible

  • Método anticonceptivo seguro y confiable, adecuado y probado con asesoramiento médico previo

  • Uso del profiláctico

  • Lograr privacidad

  • Saber que más rápido y mucho no es sinónimo de mejor

  • Disponer de tolerancia, compresión y paciencia para con el otro y para con uno mismo

  • Cariño y cuidado mutuos

* Dr. Adrián Sapetti
Autor de “El sexo y el varón de hoy” (Emecé)
Centro Médico Sexológico
TE: 4552-0389 / 4555-6865
Página web: www.sexovida.com

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