ALUCINACIONES AUDITIVAS VIRTUALES *

Gustav Klimt - "Danae"
Esta es una manera experimental de sentir –en forma
abreviada y aproximada- algo de lo angustiante,
opresivo, persecutorio e invalidante que suelen ser
las alucinaciones auditivas.

Con este trabajo podrán percibir emocionalmente lo
difícil, tensionante y exigente que es para los pacientes tener
que atravesar situaciones de examen como puede ser
una entrevista laboral con alucinaciones auditivas que los acosan.

Cierta vez, Sigmund Freud, quien había oído tantas descripciones de sueños por parte de sus pacientes, vio el film Los misterios de un alma (1926) del director alemán Georg Pabst basado en sus teorías. Entonces manifestó con sorpresa –aunque criticó cómo el film encaraba los conceptos psicoanalíticos- que “era la primera vez que veía el sueño de un paciente”.

Este material podría ser útil para el trabajo con familiares, especialmente en aquellos reacios a aceptar la enfermedad del paciente, común en quienes sostienen que sólo “se hace el loco” o piensan que es “algo que hace para evadir responsabilidades y no trabajar”. En este sentido puede ser eficaz en entrevistas o terapias familiares.

También creemos que puede ser utilizado como material didáctico en la labor docente con alumnos de medicina, psiquiatría, psicología o enfermería. Asimismo como material para programas de divulgación científica en medios de comunicación o en talleres o conferencias de esclarecimiento a la población en general.

Se partió como referencia de una experiencia personal con alucinaciones virtuales vivida en el Congreso de la American Psychiatric Association de San Diego (USA, 1997).
La lógica de tomar como base una probable entrevista de trabajo se debe a que es allí donde se supone una situación de exigencia que condicionará el futuro laboral, económico y de realización personal de un individuo. Por otro lado es el paradigma de la entrevista rigurosa y competitiva donde uno tendrá que mostrar lo mejor de sí, en óptimas condiciones, frente a tantos otros competidores, la gran mayoría de ellos, obviamente, carentes de una experiencia alucinatoria.

De allí que este trabajo no contempla otros tipos de comentarios, p. ej.: contenidos místicos, reivindicativos, megalómanos, sexuales o referencias a otro tipo de situaciones de examen.
El material, realizado en estudio con una voz femenina interpretada por una locutora y una masculina materializada por un actor, se llevó a cabo en base las experiencias y contenidos que comunicaron los pacientes que habían tenido cuadros alucinatorios.

Además de las voces destacaron la frecuencia en la aparición de lo que llamaron ruidos molestos (campanillas, grillos, zumbidos, viento, motores, roturas de objetos, latidos) y risas hirientes y agresivas. Hay textos y sonidos que fueron aceptados como probables o comunes, algunos fueron agregados a sugerencias de ellos (por caso la referencia a lo dañino de las medicaciones); otros no fueron incluidos por parte del profesional coordinador: aquellos que fueran insultos y palabras obscenas o referencias explícitas a la sexualidad –a sabiendas que esto constituía un acto de censura-.

Para aumentar el efecto de esta experiencia se sugiere el uso de auriculares. Escuchar alucinaciones auditivas.


* Dr. ADRIÁN SAPETTI, MÉDICO PSIQUIATRA

 

 

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