Enfermedad de Alzheimer

Una docena de conceptos importantes para entender el problema

por el Dr. Arturo Famulari, médico neurólogo

"El anciano de los días" - W. Blake - 17941) El concepto de la palabra demencia lleva implícito la idea de deterioro, es decir, la pérdida de algo que previamente había sido adquirido.

2) En la demencia se pierde calidad de actividad intelectual y/o cognitiva, calidad de conducta, ambas cosas en grado suficiente como para producir una dificultad cierta  en la realización de las actividades de la vida diaria.

3) Podemos hablar de demencia cuando un paciente tiene pérdida de esas tres capacidades. En cambio, cuando un paciente tiene alterada esas tres capacidades, pero desde siempre, y que por lo tanto las mismas no representan una pérdida de algo previamente adquirido, podemos hablar de retardo, de ausencia de desarrollo, pero no podemos hablar de demencia.

4) La Enfermedad de Alzheimer es la causa más frecuente que produce demencia. Quizás por esta razón, es una enfermedad que se ha puesto de moda; todo el mundo habla de la Enfermedad o Mal de Alzheimer. Sin embargo, no es la única. Otras enfermedades, menos conocidas por la gente e incluso por muchos médicos, son también causa frecuente de demencia. Por ejemplo, y para nombrar sólo algunas, la Enfermedad de Pick, la Enfermedad Cerebrovascular, la Hidrocefalia Normotensiva.

5) La demencia se produce preferentemente (no exclusivamente) durante la etapa del envejecimiento. Pero es importante dejar en claro que no todo sujeto que envejece, ha de padecer una demencia.

6) La pérdida de la memoria es un síntoma precoz de Enfermedad de Alzheimer. Pero no es el único. Además, otras enfermedades que también producen demencia, no presentan trastornos de la memoria sino en etapas tardías de la enfermedad; dichas enfermedades presentan, en cambio, severas alteraciones de la conducta desde el comienzo, con preservación de la memoria.

7) El trastorno de la memoria, como se observa en la Enfermedad de Alzheimer, tiene ciertas características que pueden ser identificadas clínicamente, y para ello, no es necesario un profesional “iluminado” sino un profesional adecuadamente “entrenado”.

8) La información imprecisa que abunda en los medios masivos de comunicación respecto de la Enfermedad de Alzheimer, el conocimiento parcial que de la misma tienen incluso muchos médicos, y posiblemente algún interés de tipo comercial, han generado en la población un temor exagerado a padecerla. Es importante enfatizar que no todo trastorno de la memoria significa necesariamente el comienzo de una Enfermedad de Alzheimer. Un trastorno de la memoria puede estar ligado a alguna otra circunstancia no tan grave como la Enfermedad de Alzheimer, por ejemplo, la depresión. Es necesario desarrollar planes de educación para la detección precoz  de la misma. Pero es muy importante, también, contribuir a bajar los niveles de temor que la población tiene respecto de la posibilidad de padecerla.

9) No es verdad que, una vez diagnosticada la Enfermedad de Alzheimer, no existan cosas que pueden hacerse con el paciente, para preservar durante el mayor tiempo posible, una adecuada calidad de vida. En este sentido, es bueno saber que existen armas farmacológicas, y también, armas no farmacológicas.

10) Considerando las armas farmacológicas, los únicos recursos internacionalmente reconocidos son:

  • Para la actividad cognitiva son útiles los agentes inhibidores de la enzima acetilcolinesterasa, de los cuales se conocen tres: donepecilo, rivastigmina y galantamina. Cualquier otro recurso farmacológico postulado para tal fin, requiere de mayores pruebas de eficacia terapéutica.

  • Para la actividad conductual se utilizan diversas drogas con efecto tranquilizante, antidepresivo, antipsicótico, inductores del sueño. En algunos casos, fármacos utilizados para el tratamiento de la Epilepsia pueden cumplir también con esta función.

11) Entre las armas no farmacológicas se destacan: la rehabilitación de las capacidades deterioradas, la laborterapia, o realización de trabajos que procuren mantener la integridad de las funciones menos dañadas, el abordaje psicoterapéutico del paciente, cuidadores y familiares, para un adecuado manejo y acompañamiento de una situación tan dramática, como lo es el hecho de tener que asistir al proceso de despersonalización de un ser querido.

12) Cada vez que los medios masivos de comunicación publiquen informaciones al respecto, y muy especialmente aquellas que despierten expectativas excesivamente optimistas (la vacuna contra la enfermedad es una de ellas), éstas deben ser recogidas críticamente, hasta tanto no sean conversadas con el médico de confianza.

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