Trastorno de ansiedad generalizada (TAG)

Definición

"Aparición del rostro de Afrodita" - Dalí - 1931La ansiedad es un mal de nuestro tiempo, plagado de incertidumbres, de inestabilidad, de sensaciones de desprotección. Un monto de ansiedad manejable es inherente al ser humano y puede ser incluso canalizado hacia actividades creativas o productivas. Otra cosa es cuando la ansiedad invade todo el yo, paralizando al sujeto, cargando de preocupaciones y aprensiones cada momento de su vida, que se vuelve intolerable e inquietante, tornándose esta ansiedad algo crónico y permanente.

El Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) ha sido recientemente identificado como una enfermedad psiquiátrica. Los pacientes sufren esta patología desde la infancia hasta la adultez. Es diagnosticado más frecuentemente en mujeres que en varones  (60% vs. 55%). Es más frecuente que el desorden de pánico, la fobia simple, la esquizofrenia o el trastorno bipolar.

Se piensa que en el TAG existe una reducción en la sensibilidad a los receptores adrenérgicos. También existe una excesiva actividad serotoninérgica en áreas cerebrales como el rafe, el hipotálamo, los ganglios basales y el sistema límbico.

Posee una comorbilidad (asociación de enfermedades) importante con los trastornos del humor y con otros cuadros de ansiedad tales como el trastorno por estrés post-traumático, el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), el ataque de pánico o la fobia social. Entre 25 y el 30% de los pacientes con TAG tienen depresión. A su vez, entre el 20 y 30% de los pacientes con depresión cumplen los criterios diagnósticos de TAG. Está íntimamente relacionado con el abuso del alcohol.

El TAG es un trastorno crónico, donde la severidad de los síntomas fluctúa a lo largo del tiempo. Sin tratamiento específico, es poco probable, que los síntomas remitan en forma espontánea. El 66% de los pacientes con diagnóstico de TAG no reciben tratamiento alguno.

Algunas características de este cuadro

1. Excesiva ansiedad o preocupaciones o aprensiones que ocurren a lo largo de varios días, durantes por lo menos 6 meses, en muchos eventos o actividades (como ser en el trabajo, en el colegio o en la universidad, en las relaciones personales)

2. La persona encuentra difícil controlar estas preocupaciones o la ansiedad

3. La ansiedad está asociada con tres o más (salvo en los niños que sólo basta con uno solo) de los siguientes síntomas:
- Sentirse inquieto o tenso emocionalmente
- Fatigarse o cansarse con facilidad
- Dificultad de concentrarse
- Bloquearse mentalmente
- Irritabilidad
- Tensión muscular
- Trastornos del sueño (dificultad de conciliar el sueño o despertarse varias veces en la noche y no retomarlo, sentir a la mañana como “que no descansó”)

4. La ansiedad o preocupaciones o los síntomas físicos causan malestar marcado y detrimento social, ocupacional, sexual, o en otras áreas

5. Estos problemas NO deben ser provocados por efectos de adicciones a sustancias (p.ej.: a cocaína o anfetaminas) ni al uso de medicaciones ni a otras condiciones médicas (hipertirodismo) ni ser consecuencia de un problema psicótico ni del humor (depresión mayor, enfermedad bipolar)

Sólo un tercio de los pacientes se benefician con terapias cortas. La mayoría de los pacientes deben recibir tratamientos prolongados y la necesidad de continuar con la medicación debe ser evaluada cada seis meses.

Tratamientos

1) Benzodiazepinas

Ejercen sus efectos incrementando la actividad del GABA, a través de su interacción con el complejo receptor GABA A. Esta actividad se asocia con una reducción de la frecuencia de disparo de las neuronas del locus ceruleus y la frecuencia de disparo de las neuronas serotoninérgicas del rafe, que reducen los síntomas ansiosos.

  • Alprazolam

  • Clonazepam

  • Diazepam

  • Lorazepam

El comienzo de acción es rápido (dentro de la primera semana) y no hay tolerancia a los efectos terapéuticos. Debido a sus efectos adictivos, a largo plazo, son considerados como agentes de segunda o tercera línea. Aumenta los efectos del alcohol, reduce los reflejos.

2) Buspirona

Beneficios: menos sedante que las benzodiazepinas. No interactúa con el alcohol. No posee potencial de abuso.
Debilidades: su período de latencia al efecto ansiolítico es más largo.
Su eficacia está siendo discutida debido a los nuevos criterios diagnósticos del TAG.

3) Antidepresivos

  • Sertralina

  • Fluoxetina

  • Venlafaxina XR (de liberación controlada)

  • Tricíclicos (imipramina, clomipramina)

Su eficacia ha sido demostrada en diferentes estudios. Su comienzo de acción es relativamente rápido y este efecto persiste durante el tratamiento crónico. Su eficacia es superior a la buspirona. Por este motivo, deben ser considerados como agentes de primera línea para el tratamiento del TAG, especialmente debido a su marcada eficacia, la alta asociación con la depresión y su falta de potencial de abuso.

4) Psicoterapias

Las psicoterapias suelen ser un importante factor de contención y esclarecimiento de los conflictos presentes en estos cuadros de ansiedad generalizada. Hay distintas técnicas que pueden ser de utilidad, generalmente en combinación con las medicaciones antes citadas.

  • Psicoterapias cognitivas-conductuales

  • Psicoterapias breves de orientación psicoanalítica

  • Psicoanálisis

  • Psicoterapias grupales (incluidos los grupos de autoayuda)

Hoy podemos decir que tenemos herramientas para hallarle alivio a esta enfermedad psiquiátrica que, sin tratamientos adecuados, tiene una mala evolución pero que, con ellos, se logra controlarla y manejarla adecuadamente, restituyendo a los pacientes su capacidad creativa, laboral, amorosa y también sexual.

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