Sepa cuándo se trata de un tratorno obsesivo compulsivo (TOC)


Las conductas obsesivas son frecuentes. Muchas personas tienen conductas similares como lavarse sus manos todo el tiempo u organizar su escritorio, oficina o la cocina de una especial manera- como en el genial cuadro “La lechera” de Jan Vermeer-, pero eso aislado no constituye un TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo).

El TOC toma control de la vida de las personas (adultos, niños y jóvenes) y con rituales tratan de neutralizar la angustia ante distintas situaciones. Recuerdo una paciente que tenïa que lavarse 50 veces las manos con jabïn y luego con detergente, a pesar de tener las manos lastimadas y llegaba a tirar las ropas si creïan que ïstas estaban contaminadas. La persona que padece TOC sabe de lo inapropiado de sus conductas pero no puede dejar de hacerlas pues teme angustiarse si no realiza sus rituales de forma compulsiva.


Si bien el psiquiatra es el ïnico que puede diagnosticarlo correctamente, este sumario que sigue podrïa orientarte y ayudarte para reconocer en ti mismo o en tu familia cuando puede padecer un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) y cuando no. También aclaramos que estos cuadros deben ser tratados con psicoterapias y fármacos.



ESTO ES TOC

Una persona que se lava las manos 60-100 veces al día, hasta que las tenga rojas y descarnadas.

ESTO NO ES TOC

Alguien que se lava las manos después de cada comida o de ir al toilette.

Un adolescente que se llega tarde a su colegio porque no puede salir de la ducha hasta que se haya enjabonado y limpiado 30 a 40 veces.

Un adolescente que tarda 15 en arreglarse el pelo antes de salir al colegio.

Una persona que traba y destraba su puerta antes de salir durante un cuarto de hora.

Una persona que controla que las puertas y ventanas de su casa está cerradas cada noche antes de dormir.

Un niño que prueba una y otra vez si la luz estar apagada incluso cuando es evidente que lo esté.

Un joven que controla si la luz de su cuarto está apagada antes de salir debido al pedido de los padres.

Alguien que guarda los diarios y revistas desde hace 20 años, “por las dudas”, sin que tenga un trabajo que lo justifique.

Una persona que dedica tiempo y dinero en coleccionar objetos de arte.

Un niño que guarda fósforos usados como protección contra un probable incendio de su casa.

Un joven o niño que su dormitorio tiene una cantidad de fotos de sus ídolos favoritos.

Una persona que debe hacer el mismo movimiento con sus pies, 20 veces, previamente a su ingreso a una habitación o a la casa.

Un m�sico o escritor que repasa una y otra vez su partitura o texto hasta que sea perfecto.

Un niño de 8 años que camina siempre por las mismas baldosas repitiendo el movimiento hasta 100 veces porque si no lo hace siente que algo terrible les ocurrió a los padres.

Un niñoo que juega con sus amigos en las baldosas de la vereda sin deducir ninguna consecuencia de esa acción.

Una persona que ocupa horas en organizar las ropas según color o las comidas según el alfabeto o acomoda todo el tiempo su escritorio sin  permitir que nadie le toque nada y si esto ocurriera, lo vuelve a acomodar.

Un empleado o gerente que no abandona su oficina hasta que está ordenada y limpia.

Un niño que no sale de la casa hasta que no haya anudado sus lazos de las zapatillas exactamente igual todos los días.

Un joven que arregla con placer los libros o discos en su casa o que acomoda las mercaderías en su lugar de trabajo.


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